.

.

30.6.08

YO DIJE UNA VEZ...

Yo dije una vez:

Madre es hora de partir

Quita el retrato de la pared
Guarda mis harapos
El pocillo donde tomo café
La almohada henchida de mis pensamientos
Los ojos que me han visto
El espejo
La montaña
Mi asombro por los pájaros

Luego callé Desde entonces he callado
En capilla ardiente

No sé si así son todas las vidas
Algunas o sólo la mía

En el largo río de la noche
Van multiplicándose las sombras como panes y peces

Y flotan en su ribera
Muertos y tumbas y féretros

Matorrales de dudas
Invierno de imprecisiones
Titubeos entre vahos

He vuelto a callar en mi lecho
Ya con un dejo de cansancio

Sin embargo “deliro y no deliro”
Locura que recorre sudando
Los pájaros que el tiempo va deshaciendo

Madre es hora de partir

Me llama el mudo sigilo de los muros

la dudosa actitud de las puertas cerradas

los siniestros fantasmas de los teléfonos que nunca dicen nada
la vasta fiebre del insomnio
la calurosa agonía del acecho
el vaso de los sueños: “fugaz, tenue y eterno”

ahora parto con los ojos del silencio y el olvido
“se oye venir la lluvia”.

No hay comentarios:

Publicar un comentario